Tal vez logremos embestir contra un rostro culpable o sembrar de minas su lecho de sueños. Quebrar sus piernas con una maza o tratar de ahogar su aliento cubriendo su boca con diez mil manos.
Una mirada embiste, explota, quiebra y ahoga.
Caos Fernández Lobo
jueves, 18 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario